Crónica Campeonato de Andalucía de Triatlón, Punta Umbría 8/06/2013 por Francisco Belmonte

Todavía con dolor en las piernas, voy a contar cómo ha sido mi experiencia en el Triatlón Media Distancia de Punta Umbría. Debería, en primer lugar, contar cómo he acabado metido en esto del triatlón sin haberlo pensado mucho. La idea me apasionaba, pero no creía que pudiera llevarla cabo.

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Recuerdo un día en una ruta en bicicleta con Nacho Osorio me comentó que estaban a punto de crear un club de triatlón y me dijo que si quería formar parte, sin pensarlo dije que sí, pero que llevaba tres años sin correr y mas de treinta sin nadar por lo que no creía que fuera a acabar ninguno, no obstante, dije que sí, que encantado.

Busqué un gimnasio con piscina y dejé el mío de toda la vida ( llevaba 22 años). Decidí que la mejor manera de intentar hacer las tres disciplinas era entrenar duro hasta coger un nivel mínimamente aceptable y empecé a nadar todos los días al menos 2.500,hacer spinning y empezar a correr de nuevo pero muy suave, intentando no sufrir ningún tipo de lesión en mi maltrecha rodilla izquierda.

Fueron pasando los días y como pasan las mejores cosas en esta vida, sin planearlo, sin fijarme un objetivo, de pronto, me inscribí en el Triatlón Olímpico de Mijas. Fuimos varios integrantes del recién creado Club Triatlón Pedregalejo, era la primera prueba del mismo, yo iba simplemente a probar que era eso de hacer las tres disciplinas a la vez. El día fue horrible, frío, lluvia, pero aunque parezca extraño, me gustó, me quedé con ganas de más y fue entonces cuando apareció el ICAN, que este año se celebraba en Málaga. Era un media distancia que se amoldaba más a mis características y a mi edad. Sin entrar demasiado en detalles, fue una experiencia extraordinaria, lo acabé en mejor tiempo del esperado, 5.24 h y nos unió a los integrantes del club que pasamos de ser simples integrantes a formar una familia, que cada día va a más en número y en calidad humana.

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Centrándome en el Media Distancia de Punta Umbría, decir que no lo tenía pensado hacer, pero mi hermano, que acababa de formar parte del club me animó y la verdad es que me encantaba la idea de hacerlo con él. El viernes pusimos rumbo a Huelva, mi hermano, mi cuñada, mi mujer y yo, llegamos a media tarde ya que paramos a comer a mitad del camino. Una vez en el hotel, fuimos a echar un vistazo por los boxes y el estado del mar, estaba imposible, pero los lugareños nos decían que por la mañana siempre hacía menos viento y menos olas, eso espero, pensé, así no nada ni Neptuno. Nos dirigimos al Ayuntamiento a recoger los dorsales y al breafing, allí nos encontramos con Carlos, Rodrigo, Antonio y Juanele, fuimos a cenar con nuestras respectivas y a intentar dormir.

Sábado 6:00 am, suena el despertador y salgo disparado de la cama, me voy a desayunar con mi hermano y nos encontramos con Rodrigo y Antonio, me disfrazo de triatleta y a la playa a darme un bañito. El mar está mejor que ayer pienso, pero he nadado con meno olas…

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8:00 am: A sus puestos…..yaaa!!, salimos corriendo hacia el agua, Rodrigo y yo nos miramos y decimos, “esta por el Lapa”, nos metemos en el agua y no cubre nada, sigo andando y nada, que no cubre, como siga así llego a la primera bolla andando, empiezo a nadar y comienza la guerra, patadas puñetazos, doscientas personas intentando pasar la primera bolla, parecía un naufragio, yo soltando leches a diestro y siniestro, intento nadar y apenas puedo, me acuerdo de mi amigo Javi Fiestas, ¡el mar es Mordor!!, que horror!. Primera vuelta, me digo, no se puede nadar peor, tanto entrenar para esto, sigo nadando, más de lo mismo, hasta alcanzar la última bolla no puedo nadar y ya me he bebido ¼ de playa.

Salgo del agua con un cabreo impresionante, he nadado peor que mal, no he podido!!!, que desmoralización, voy a la transición, agarro la bici y salgo a toda pastilla empujado por el cabreo, empiezo a pedalear como un poseso, pienso, me da igual el viento o lo que venga, aquí reviento. Comienzo a adelantar a gente, a mucha gente, me acoplo en la bici y apenas levanto la cabeza, miro la velocidad y contra viento no bajaba de 35 km/h y a favor del viento llegué a coger 61 km/h, el cabreo ha desaparecido, la cabeza vuelve a estar en su sitio, estoy disfrutando muchísimo, voy a tope pero feliz, sigo pasando a gente con sus “cabras” de carbono, le decía a mi Bianchi, ¿te apetece levantarle las pegatinas a ese?, ¿por mi encantado?, vamoooossss, se me pasa la carrera en bici en un momento, sin levantar la cabeza ya estoy llegando a la transición, pasé a mi hermano y ni me acordaba de haberlo visto, iba a todo lo que podía.

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Suelto la bici y me doy cuenta de que tengo las piernas como “dos leños”, ahora tengo que correr media maratón, ufff, que sea lo que Dios quiera, voy a sufrir mucho, efectivamente, empiezo a correr y voy a buen ritmo, para mi claro, 4.40 el km, voy a seguir todo lo que pueda hasta que me metan en la ambulancia, voy a acabar destrozado y sin ganas de dar un paso más, no como en el ICAN de Málaga que, aunque acabé cansado, pensé que podría haber forzado algo más, aquí no, no me dejo nada.

Acabo la primera vuelta y ya empiezo a pensar que me encantaría dormir un rato, que cansado estoy, cómo me molesta la zapatilla, que mala idea no usar calcetines…., me da igual, un trozo de plátano y a por otra vuelta, me voy cruzando con mi hermano y veo que lleva muy buena cara, va a buen ritmo, que crack!!, todavía me pilla, sigo corriendo como puedo, la tercera vuelta se me hace eterna, empiezan la bicicleta los del Olímpico y veo que Héctor va en los grupos de cabeza enchufadísimo, le doy un grito y casi vomito, que mal voy, miro el gps, no puedo bajar de 11 km/h, vamos!, estoy en la última vuelta, saco fuerzas de no se donde y aumento un poco el ritmo me encuentro con Rodrigo y Antonio que iba a su lado apoyando, los paso y no puedo ni hablar, no tenía fuerzas ni para dar las gracias por los ánimos, estoy llegando, sigue!, sigue!, veo la meta….. por fin!

llegadaYa está he acabado, no sabía el tiempo, me daba igual, estoy destrozado pero feliz y satisfecho, no me he dejado nada, he dado todo lo que tenía, es lo que quería. Me dan la medalla y me preguntan que cómo estoy, intento hablar y sale de mi un sonido gutural extraño, no puedo hablar todavía, no me atrevo a estirar, si lo hago me quedo con la pierna en la mano seguro. Recupero el aliento poco a poco, veo a mi mujer que me dice que mi hermano está a punto de llegar y efectivamente llega mucho mejor que yo, que alegría, hemos acabado los dos. Una vez allí, esperamos que fueran llegando todos, Juan Àlvaro, Héctor, Jesús y el gran Rodrigo Contreras que superando sus miedos ha terminado un medio Ironman y además les ha regalado a todos una vuelta más del recorrido a pie.

Bueno, esto es todo, nos vemos en la próxima, gracias a todos los miembros del club por vuestro apoyo.

Comment (1)

  1. Antón

    Enhorabuena Crack !!!! No paras de superarte y sorprendernos !!! Y lo mas bonito del mundo hacer un Irónman (half) con tu hermano !! La próxima vez yo haré de Aragón en Mordor y os abriré paso :) ) Eres un orgullo para el club !!!

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